
¡Mírame! Mírame a los ojos y dime que no me amas, que no sientes nada cuando estamos tan cerca que puedes oir mi respiración. ¡Agarra mi mano! agárrala fuerte y dime que serías capaz de soltarla, dejame caer y mirándome dime que serías capaz de no ayudarme a levantar, dime que me dejarías caer una y mil veces y no sufrirías al ver mi sufrimiento, dime que si ahora mismo te doy un beso me retirarías la cara o que aguantarías pero no tendría ningún sentimiento para tí. ¡Dime!
¿Te quedas callada? ¿a caso no estarás pensando?¿No decías que tenías las cosas claras?¿No decías que ya me habías olvidado, que te daba igual saber o no de mí?
Quizá te estés engañando a ti misma, quizá intentes engañar a tu corazón, pero sabes que a mí no. Puede que te fallara muchas veces, puede que no estuviera ahí siempre, pero dime una cosa: ¿Hay alguien que te pueda conocer mejor que yo? y no, no me contestes que tus padres. Sabes que solo yo traspaso tu mente, sabes que solo yo puedo llegar a tu corazón, que puedo tocarlo, que puedo caminar a mis anchas por tu mundo y llegar a los rincones mas insospechados.
Veo que sigues callada, entonces... ¿Es ahora cuando tengo que usar el refran "quien calla otorga"? Yo no voy a pensar, no voy a dudar, ni si quiera te voy a pedir que cierres los ojos. Primero agarro tu mano porque sabes que yo no te soltaré nunca, pase lo que pase, después dejaré que escuches mi respiración y haré que nuestros corazones latan al unísono, luego clavaré mi mirada en tus ojos porque amiga, sé que son ellos los que me tengo que ganar, los que me abrirán las puertas. Y finalmente te besaré, será el beso más apasionado, dulce y el más lleno de sentimientos que nadie jamás te podrá dar. Así se que un te quiero de mi corazón al tuyo se traspasará.
Bonito sueño, suponiendo que la que habla eres tú, y la que es besada soy yo después de una de nuestras típicas discursiones. Y es que es ahora cuando siento que las cosas no están bien, cuando veo que todo se echa a perder, cuando siento el tremendo impulso de pararte estando a solas y besarte sin más y sin decirte nada y esperar a ver que es lo que pasa. Pero tanto mi corazón como mi mente saben que ni sería capaz de hacerlo ni surtiría efecto. Quizá es ahora cuando mas me está costando aguantar las ganas de tenerte.
Te Quiero Tanto...

